Un día en la TSS, Transpirenaica Social y Solidaria

Categorías: Voluntariado.

Un día en la TSS …

Me despierto a las 6:30 de la mañana, el cansancio en el cuerpo ya empieza a notarse pero el paisaje rápidamente hace que una se olvide de todo. Los más madrugadores nos reunimos en el exterior para hacer algunos ejercicios de yoga de la mano de GranExplorador.

El Omm final deja paso a los abrazos de buen día y directos al desayuno. Los refugios de montaña ofrecen unos desayunos bastante completos en su mayoría con zumos de frutas, café, té o infusiones variadas, pan con embutidos, queso, mermeladas. Y en algunos incluso algo de bollería y fruta.

A las 7:45 hay que estar listos para hacer la rueda de inicio del día y empezar a las 8 a caminar. Las ruedas de inicio de día las inicia el responsable de la etapa de ese día, informando brevemente del recorrido a realizar, las dificultades, duración, sitios emblemáticos principales y descansos aproximados que se realizarán. Se asigna también a un “cola de día” que será la persona que irá al final del grupo asegurándose así que todos vamos a la par. Y dicho y hecho ahora sólo toca empezar a caminar.

Los paisajes a lo largo del día son una maravilla. La naturaleza, los animales, las flores, la luminosidad del día, la visibilidad allá lo lejos, … Un regalo cada día para los miembros del grupo. Hay momentos para todo, para andar sola, para hablar en grupo o en parejas, para reir, explicar chistes, profundizar en las relaciones o sobrepasar con conversaciones livianas y pasajeras. Cada día es diferente y con cada persona surgen unas u otras situaciones.

A media mañana paramos para hacer un pequeño ejercicio de yoga, de cohesión de grupo liderado por GranExplorador. Aunque al principio a muchos les sorprende, los agradecimientos sobre esta actividad cuando uno se despide me han ido llegando. Así que feliz de haber aportado estos momentos al igual que los despertares.

Luego es hora de comer y disfrutar de un merecido descanso. Los pirineos son preciosos tanto de mirar como de escalar, sortear, descender y atravesar. La comida en la Transpirenaica suele ser un picnic que hemos preparado la noche anterior que con el hambre que hay sienta como un banquete real.

Tras reemprender el camino seguimos hasta el destino, el refugio. Las caras de felicidad al ver el refugio dan un respiro de nuevo y hacen que la llegada sea todo un festival de risas, bromas y comentarios. Es hora de ducharse, a veces con agua helada, lavar la ropa y ponerse cómodamente a charlar hasta la hora de cenar.

El día en la Transpirenaica se acaba con una cena en el refugio y una gran rueda de cierre. Para mí, esta gran rueda, una de las partes más importantes del día. Es el momento en que sentados en círculo cada uno repasa su día y comenta como se ha sentido, que le ha gustado más, que le ha disgustado, que valora positivamente, que mejoraría, … Vaya un momento para valorar las pequeñas cosas que tiene la vida. Pues 42 días son muchos para no repetirte y suficientes para apreciar los pequeños momentos de placer, las palabras, los comentarios, los gestos, … en resumen para valorar el presente, el aquí y el ahora que disfrutamos juntos.

Más información sobre la TSS

Comentarios

Aquí puedes dejar tu comentario, buen día!